CANTO CORAL A ROMUALDO

Alejandro Romualdo Valle Palomino - Trujillo (1926 - 2008)

















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Un día somos Diego Forlán y otro día somos Tupac Amaru. Así somos. Entonces debemos aprovechar esta intempestiva ola de veneración por Túpac Amaru para recordar a uno de nuestros grandes poetas: Alejandro Romualdo, quien por una poderosa razón (lease Canto Coral a Túpac Amaru), ha quedado ligado para siempre al Precursor de la Independencia Americana. Querrán separarlos y no podrán separarlos, porque es imposible recordar a Túpac Amaru sin recordar también a Romualdo y viceversa. Ojalá hoy día seamos Alejandro Romualdo.

Cinco poemas y una foto muy poco conocida del enorme Poeta trujillano:


SOBRE LA INFANCIA

La infancia nos llena la cabeza de luciérnagas
de polvo las rodillas y los ojos nos cubre
dulcemente. La infancia nos llena las manos
de globos y limosnas; la boca, de pitos y azucenas
y nos cubre las espaldas con sus plumas de cigüeña.
En la infancia son monarcas los ratones y los dientes.
¡Oh la infancia, la hora blanca del reloj,
el tierno silabario, el bonete de los ángeles
y el duende!
Uno se siente nuevo, herido por un corcho,
muerto heroicamente sobre un caballo de madera:
amo mi infancia, mi corazón en pantalones cortos.


SI ME QUITARAN TOTALMENTE TODO

Si me quitaran totalmente todo
si, por ejemplo, me quitaran el saludo
de los pájaros, o los buenos días
del sol sobre la tierra,
me quedaría aún una palabra.
Aún me quedaría una palabra
donde apoyar la voz.

Si me quitaran las palabras,
o la lengua,
hablaría con el corazón
en la mano,
o con las manos en el corazón.

Si me quitaran una pierna
bailaría en un pie.
Si me quitaran un ojo
lloraría en un ojo.
Si me quitaran un brazo
me quedaría el otro,
para saludar a mis hermanos,
para sembrar los surcos de la tierra,
para escribir todas las playas del mundo,
con tu nombre, amor mío.


EN ALTA VOZ

No he de callar mordiéndome la vida,
callar con todo el cuello, muerto o vivo.
¡Debo decir palabras desolladas,
o taparme la boca con un grito

de sol de paz, de amor. Es necesario,
trinar a plena luz, echarse el alma
a la esperanza, alzarse hacia la vida.
Es necesario un vuelo de campana

doblando a sol. A paz en sol mayor.
Ya que esta herida del Perú nos habla
con la voz de la sangre tinta en furia.
No he de callar mordiendo mis palabras.

Debo gritar: caer de boca al viento.
Sosteniendo una luz y una tonada.
Y no callar: caer de voz al tiempo
con la boca cerrada y empozada.

Dejadme solo, si queréis. Dejadme.
Sólo el amor me deje sin palabras.
No he de callar. He de seguir trenzando
mi canto. Como un nudo en la esperanza.


FE DE VIDA

Puedo morir de rabia y de dulzura
Morir de hueso en hueso hasta el tobillo.
Arrancarme la piel con un cuchillo.
Quemar vivos mis sueños, mi ternura.

Puedo morir de risa, de amargura,
atorado, revuelto y amarillo.
Romper de amor mi hueso, mi estribillo.
Partir en dos mi vértebra más dura.

Puede lograr mi muerte lo que quiero:
hacer que la extensión que me consigne
pazca y trisque el dulcísimo cordero.

Puedo morir como un violento cisne
de guerra. Proclamando, y prisionero,
una canción vital, un cuello insigne.


CANTO CORAL A TÚPAC AMARU,
QUE ES LA LIBERTAD























Lo harán volar
con dinamita. En masa,
lo cargarán, lo arrastrarán. A golpes
le llenarán de pólvora la boca
Lo volarán:
¡y no podrán matarlo!

Lo pondrán de cabeza. Arrancarán
sus deseos, sus dientes y sus gritos,
Lo patearán a toda furia. Luego
lo sangrarán
¡y no podrán matarlo!

Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos, con golpes. Y con clavos
sus costillas. Le harán morder el polvo
Lo golpearán:
¡y no podrán matarlo!

Le sacarán los sueños y los ojos
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpes de matanza
lo clavarán:
¡y no podrán matarlo!

Lo podrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito.
Le amarrarán los miembros. A la mala
tirarán:
¡y no podrán matarlo!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Al tercer día de los sufrimientos,
cuando se crea todo consumado,
gritando ¡libertad! sobre la tierra,
ha de volver.
Y no podrán matarlo.


UNA FOTO NO MUY CONOCIDA




















Alejandro Romualdo y amigos, presumiblemente en Ica
(foto tomada de este blog iqueño)

2 comentarios:

Miguelón dijo...

Heduardo, este post es genial, comola gran mayoría de los que haces. Sin embargo, me permito sugerirte que lo hagas aún mejor: por que no incluir la versión completa del "Canto coral a Túpac Amaru, que es la Libertad" en tu blog?

Estoy seguro que para muchos de tus lectores será reconfortante volver a leer, después de años, este poema, el mismo que muchos gobernantes y "líderes de opinión" quisieran que se olvide para siempre, junto con la gran figura histórica que lo inspiró. No es de extrañarse; son estas mismas personas las que siempre han estado a espaldas del país que gobiernan.

Un abrazo.

HEDUARDO dijo...

Tienes razón, Miguelón. Mi intención era aprovechar la coyuntura para difundir algunos poemas de Romualdo que no son tan populares, pero tienes razón: no puede faltar el Canto Coral en un post sobre Romualdo. Ya lo puse.

Un abrazo.