SALVEMOS SAN BARTOLO




















De acuerdo, salvemos Barranco y salvemos todos los distritos limeños que haya que salvar, pero no olvidemos que al sur de Lima existen distritos que también requieren salvataje.
San Bartolo es uno de ellos.
















Salvemos San Bartolo de tanta sombrilla, de tanto color chillón, de tanto veraneante panzón.

















Salvemos a San Bartolo de esas gaviotas que te invitan con la mirada y te atraen con guiños, pero que se echan a volar cuando te acercas.



















Salvemos San Bartolo de esos intrépidos aventureros que toman por asalto las orillas con su canotaje de alto riesgo.

















Salvemos San Bartolo de esos absurdos miradores que solo sirven para mirar desde arriba lo que desde abajo se ve mejor.

















Salvemos San Bartolo de esos deprimentes ocasos que de tanto mirarlos ya no se nos antojan poéticos.
















Salvemos San Bartolo de esos mercaderes de baratijas que agreden nuestra sobriedad con su cromatismo desordenado.





















Salvemos San Bartolo de esa engañosa sensación de estar en el paraíso mientras el mundo se viene abajo.

















Salvemos San Bartolo de esos perros que abandonan las casas de sus amos para tomar el sol y ver volar a las gaviotas.


















Salvemos San Bartolo de esas distracciones que no nos dejan apreciar las piruetas de los tablistas.



















Salvemos San Bartolo de las piruetas de los tablistas que espantan a los peces.





















Salvemos San Bartolo de esa voraz vegetación marina que carcome con fruición las piedras de los muelles.

















Salvemos San Bartolo de esos atardeceres góticos y de esas brisas medievales.


















Salvemos San Bartolo de ese calor sofocante y de esas sofocaciones que hasta al sofocante calor sofocan.


















Salvemos San Bartolo de esos naranjas y esos amarillos exagerados que les dan un fondo infernal a las promesas
de amor.

















Salvemos San Bartolo de esa belleza que nos adormece y nos convierte en seres tan poco productivos.

















Salvemos San Bartolo de esa atmósfera que nos hace ver lo que no existe, que nos hace creer que ese fantasma es ella,
la que estabamos esperando.















Salvemos San Bartolo de esas piedras que se llenan de gente y de esa gente que se llena de piedras.

















Salvemos San Bartolo de esas horrendas cámaras digitales que transforman nuestros escenarios en postales ingeniosas.
















Salvemos San Bartolo de tanto celeste, de tanto celeste que nos hace confundir al mar con el cielo y al cielo con el mar.

















Salvemos San Bartolo de esas noches y esos reflejos que nunca sabemos como describir, que hacen de nosotros escritores frustrados.

















Salvemos San Bartolo de esas aves guaneras que convierten nuestras negras peñas costeras en blancos picos de algodón.

















Salvemos San Bartolo de esos ridículos muelles donde ninguna embarcación atraca, de esos puentes hacia ninguna parte.















Y salvemos San Bartolo de esos figuretis que usan a sus nietas para impresionar a sus vecinas.

19 comentarios:

verdemundo dijo...

No salvemos a San Bartolo de la congresista Sasieta.

Oldboy dijo...

Genial! Desde que inició su blog lo sigo pero recién me animo a comentar, excelente post maestro!

Davo dijo...

Siempre grande Heduardo. Salvemos las playas en general.

CésarZ dijo...

San Bartolo es San Bartolo..tengo que regresar ahi pronto.

Anónimo dijo...

Salvemos a Peru 21 de Du Bois.

saludos, bro.
El malapalabrero.

La Jefe dijo...

Y salvemos San Bartolo de la leche cortada del mercadillo que nos hacía madrugar, salvémoslo de su olor a mar con chicharrón, de sus caminos para andar descalzos.

Anónimo dijo...

ay que bello, no conozco san bartolo, necio. Ya me anime a ir a visitar por alli.

Necia

Anónimo dijo...

Que lindo San Bartolo. Donde queda? ya me dio ganas de ir a conocer.

Andrea Naranjo dijo...

Ahh San Bartolo y Punta negra, dos de los balnearios más lindos y tradicionales de Lima, con mucha historia. Yo pasaba los veranos de infancia en una caleta llamada Santa Rosa ubicada entre San Bartolo y Punta Negra. Imagino que la boca del río debe estar hecha un desastre o al menos la última vez que fui hace unos años, los caminos antes públicos entre San Bartolo y Santa Rosa estaban privatizados y la casa del legendario piti block ya no se distingue. Santa Rosa ( que pertenece a Punta Negra) está más que abandonada a su suerte, con lo de buenas olas para hacer campeonatos que tiene sobre todo en abril.
Ojalá nadie se olvide de esos distritoslimeños del sur.

rperam dijo...

Heduardo deberías estar en Promperu mano, o trabajando con Mechita. Que buenas fotos, vas a incrementar el turismo de San Bartolo.
Roberto

Enrique Rodríguez dijo...

Y Manco, el Restaurant Suizo, los espigones pescando cazones de noche, el Ño Carnavalón donde lss Figari, el Sifón... Tantos recuerdos desde cuando usábamos lamparines de kerosene.
Felicitaciones. Emociona volver a las raíces lejanas.

padreenrique.blogspot.com

Sonia Luz dijo...

Salvemos San Bartolo de Heduardo que con su peligroso e irresponsable post va a ocasionar que miles corramos con nuestras horrendas camaritas digitales a perseguir esos celestes confusos, esos naranja y amarillos exagerados y todo lo demás!

Anónimo dijo...

jajajajaja, necio, me discriminaste el comment, jajajaja, señal que hay algo por ahi, el que pusiste al pie de tu foto y la de tu nieta, ta mejor que la anterior, jajajajaja ya paso por San Bartolo a ver si te salvo de tu vecina, jajajajaja

necia

HEDUARDO dijo...

No me boicotees necia, entre necios deberíamos cuidarnos.

RobertoViajero dijo...

Que humor mas fino...ME HE CAGADO DE RISA!!!

Anónimo dijo...

Salvemos ha San Bartolo de ti y tus estupidos comentarios

Anónimo dijo...

Algun buen San Bartolino podrìa decirme que fuè de ese Restaurant, llamado "El Cafetal", que estaba ubicado al costado del Mercado, como recuerdo esas Comidas de primera, esas fiestas de antaño de Carnavales y sobre todo la hospitalidad de la dueña, alguien sabe por favor, que fuè de esa familia, creo que fueron unos de los primeros pobladores, nunca lo olvidarè, o podrían publicar algo de ese Restaurant, siempre recuerdo al Alcalde Wachet y su familia almorzando rico alli, el Alcalde actual deberìa hacer algo para rescatar esas historias memorables de ese lindo Balneario

MIguel dijo...

Escuche comentar hace mucho tiempo atras a mis viejos de ese famoso restaurant llamado "Cafetal",mis abuelos vivieron muchísimos años en San Bartolo y, si, creo que quedaba al costado del Mercado, pero ahora me parece que son otros los dueños de los restaurantes, hace unos 10 años atras mi padre pidio lo llevemos almorzar a ese restaurant,por su cumpleaños; "no se imaginan lo que hicimos por encontrarlo", pero ya no existía, ahora mi padre ya no esta... y me quede con la duda, sigo con la curiosidad de saber màs de ese sitio llamado "Cafetal", que tendrìa de especial, aparte de su exquisíta comida, tambien estamos interesados en saber, que fuè, que pasò con el "Cafetal"...............

Anónimo dijo...

GRACIAS, Heduardo, por reflejar la simple sensibilidad de los sanbartolinos de SIEMPRE y de los nuevos fans. Aquí no tiene s que vestirte con ropa de marca y competir con las vecinas linajudas como en eisha y otros campos e concentracion similares. Aquíen SB puedes ir a comprar el diario y el pan en piyama y slaps, tomarte un jugo surtido en el mercado, o un cebiche en Rosita o disfrutar memorables supremas de pollo en Rocío a 7 soles, con harta papa frita, o un soberano lomo saltado al jugo en Paredes!O un menú en Chelulo. Las puestas de sol son gratis y aventurarse a ver el potente Bufadero, también. Recoger conchitas prehispánicas en el conchal arqueológico que queda en Curayacu y ser testigo de momias desenterradas en la cuadra de tu casa, es mejor que un film de Hatty Potter. Y comerte un helado del Donofrio viendo el sunset a las 7 p.m., mientras oyes cantar a las bronceadas feligresas en Misa, es mejor por lejos que ser ministro o Presidente. Ojalá pudieras ser el alcalde de San Bartolo para que las cosas se hagan con poesía en el alma y se vele por el bienestar del vecino, no por el de los burócratas de Sedapal y sus hermanas...Que me devuelvan mis mañanas de sol y gloria sin hedores y mis noches estrelladas y galácticas sin tanta mierda en la nariz! Que los niños puedan jugar en la poza de skate sanamente sin respirar gases venenosos y que el cura no tenga que usar spray perfumador durante el sermón en la parroquia...Y que todo vuelva a su lugar de paz y tranquilidad, como tus bellas fotos y tus palabras enamoradas. Suerte con la vecina.