LA VIEJA INDECENCIA

De la Columna de César Hildebrandt en el semanario Hildebrandt en sus trece y reproducida hoy día en el diario La República.

















"Sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática no dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado– con la presidencia de la República. Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Solo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo. La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori– y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza. Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror". César Hildebrandt

Aquí la columna completa

2 comentarios:

Isa dijo...

Sr. Hildebrant,
Los discursos negativos no ayudan.

Tenga la valentia de decir las razones tecnicas por la cuales votaria por Humala (no se escude en el cobarde voto en blanco o viciado). Diga que vota por Humala porque le gusta su plan de gobierno, porque esta de acuerdo con la nacionalizacion de los recursos naturales, porque le gusta un estado gigante, aunque sea inoperante. No diga que Humala solo quiere cambiar unas pocas cosas porque entonces se puede creer que o no leyo el plan de gobierno o esta tratando de sorprender a los peruanos.

No se haga el principista que no le queda.

No use odios y etiquetas trasnochados. Izquierda, derecha. Lima vs provincias. En este momento eso es lo ultimo que el Peru necesita.

Parece la version izquierdista de Mariategui y tiene la raza de quejarse de la campanha del terror. No es eso justamente lo que esta haciendo?

Hace lo mismo que aquellos a los que critica. Unos fomentan el miedo a un futuro con Humala (basados en su plan de gobierno) y otros, como usted fomentan el miedo al pasado con Fujimori. Dicho sea de paso en los noventa usted no la paso nada mal a que viene tanto lloriqueo?

En conclusion. No haga lo mismo que hacen a quienes critica y diga con valentia que no vota por Keiko porque se cree superior al resto (su ego es bien conocido) y cree fervientemente que usted es infalible, que no se equivoca y que el juicio de valor que ha hecho de Keiko es incuestionable.

O haganos un favor y lea el plan de gobierno de Humala y alabelo (si puede), aceptelo y luego, cuando el senhor Humala lo ejecute y nos lleve al fracaso economico, tenga la decencia de aceptar que se equivoco y libremos por todos los anhos que dure el gobierno de Humala (que pueden ser mas de 5) de sus iluminadas opiniones.

Saludos,

marcela cornejo díaz dijo...

El artículo no es para nada negativo, es combativo, que es otra cosa. Y qué tiene de malo ser combativo, rebelde, sentir rabia incluso, ante tanta mentira y manipulación.
Votaré por Humala, mil veces antes que por Keiko, porque quiero un país digno, que sabe tener memoria y aprender de sus tragedias pasadas.
¿Humala salvará al Perú?, difícilmente, seguramente no cumplirá todo lo que promete, y se equivocará, pero quiere intentar el cambio. Porque ¡quién duda! que este trágico y entrañable país, no necesita un cambio para ser más justo y vivible, no sólo para los limeños, sino para TODOS los peruanos.
La ciudadanía debe vigilar el gobierno de Humala; ya basta de permitir ese ciclo vicioso de resignarse al engaño. Si Humala se deja obnubilar por el poder, no pasará.