TÚ TAMBIÉN ERES CORRUPTO

Sí tú, el que está leyendo este post. Es una verguenza que Patricia del Río y yo seamos los únicos decentes y honrados que habitamos en este país. A continuación, otro brillante artículo de mi columnista exclusiva Patricia del Río, que he pirateado honradamente de Perú 21.















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Maricuecas Por Patricia del Río


El siempre histriónico presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, escogió el Congreso de la República para su último happening: rojo de ira declaró que la lucha contra la corrupción “no se puede hacer con mariconadas, sino con hombría suficiente”. Por supuesto que, de primera impresión, dan ganas de ponerse de pie y aplaudirlo. Sin embargo, cuando recordamos que este ilustre señor preside la institución a la que se le pierden las pruebas del caso Business Track y es jefe de aquellos jueces capaces de mandar a su casa al impresentable de Luis Valdez o de blindar a los joyones de los Sánchez Paredes, entonces su declaración suena a puros fuegos artificiales (¿o debo decir electorales?), y Villa Stein de pronto muy machito, lo que se dice muy machito, ya no nos parece.

¿Tiene la culpa Villa Stein de que haya jueces corruptos? En realidad sería injusto achacarle a la cabeza de la institución todas las barrabasadas de sus integrantes. Sin embargo, de lo que sí es responsable es de creer, o hacernos creer, que los casos de corrupción en el Poder Judicial son menores y aislados, y que la culpa de tanta indecencia la tienen aquellas instituciones (Fiscalía, Contraloría) que no se comprometen con el tema.

Desde aquí un dato para el candidato… perdón para el presidente del PJ: en realidad la lucha anticorrupción no le interesa a nadie, ni a él que la usa para ganar prensa (¿votos?) ni al 80% de los peruanos que consideramos el Perú un país corrupto.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional sobre corrupción, si bien esta lacra es el principal problema del país, nadie parece estar dispuesto a hacer algo concreto al respecto. Por ejemplo, cuando se le pregunta al respetable si está de acuerdo con que “un funcionario público favorezca a parientes y amigos”, el 69% contesta que no está de cuerdo ni en desacuerdo. O sea le da lo mismo. Del mismo modo, al 76% de los encuestados no les parece tan grave “dar dinero o un regalo para agilizar un trámite municipal” y el 75% no se escandaliza con el hecho de “llevarse sin pagar productos de una tienda o supermercado”. Para continuar con las cifras desalentadoras, la mitad de las personas a las que les solicitan una coima la pagan y solo uno de cada diez se anima a denunciar el pedido de soborno.

¿Patético? Sí pero real. Estamos tan acostumbrados a funcionar al margen de la ley, a hacer pendejaditas para que el sistema funcione, que en el fondo de nuestro ser la corrupción es casi un modo de vida. Nos ponemos rojos, como Villa Stein, lanzamos improperios contra las ratas y rateros, y nos hacemos los valientes, al mismo tiempo que nos pasamos la luz roja, coimeamos al policía por dos soles y premiamos en las encuestas a candidatos como Keijo Fujimori, Álex Kouri o Francis Allison, todos seriamente cuestionados por casos de corrupción.

Publicado el 20/8/2010 en Perú 21

2 comentarios:

Pat Salazar-Caso dijo...

Amigo, Heduardo... ¿qué hacer entonces, para que no nos encarnicemos por las huevas? ¿Qué hacer para dejar realmente de ser corruptos?

gerardo cailloma dijo...

¿Villa Stein no es el que ha firmado en apoyo de Cipriani, el que dijo que los DDHH son una cojudez? Larga data del candidato en ciernes; pero ¿en realidad importa al elector que no sea corrupto si la mayoría dice que no robe mucho y que construya? Si tenemos aún el gobierno de AGP en el poder, ¿qué nos quejamos? Nos da miedo sacarlo ya que preferimos el status quo, si lo que nos dicen es que no hay que hacer nada para cambiar nuestra bonanza (mucha de esta construida con nexos de corrupción). Desde ahí parte el problema y la sociedad civil teme dar los pasos, ya que le imputan varias cosas hasta de "revoltoso", "desestabilizador", "extremista", etc..Cuando veamos los resultados de las próximas elecciones y gane un Kouri o los representantes de los Cataños, o gane un mudo que se embolsica millones por Comunicore, uno se da cuenta por qué existe guerrilla. Como sociedad civil, tenemos que dar un paso adelante, organizados y no permitir nuevos baños de sangre; la gente no es tonta, pero sola no hace nada. Unidos sí.