OJO CON CHILE

Yo no lo hubiese escrito mejor (entre otras razones, porque no se escribir). Nuestras difíciles relaciones con Chile y las razones de este permanente desencuentro creo que están magnificamente expuestas en este artículo de Juan Carlos Tafur en Perú 21. No lo lean.



Perú-Chile, cuerdas distintas, pero nunca paralelas

“A mediano plazo, que la derecha llegue a La Moneda debería ser motivo de inquietud dada su natural actitud guerrerista contra el Perú”.

Por Juan Carlos Tafur

No hay una sola guerra en el mundo –salvo excepciones muy inusuales– que no haya sido originada en una causa económica. La propia conflagración que tuvimos con los chilenos en 1879 no tuvo otro origen que ese. El salitre fue la razón. Como lo podría ser hoy el gas o el agua.

Apertura sin regalos
Creer en ello no nos lleva, por cierto, a la tesis de que la mejor manera de enfrentar a Chile sea cerrando nuestros mercados e impidiendo cualquier acercamiento inversor.

Por el contrario, allí no radica debilidad alguna de nuestro país, sino, una fortaleza.

Que los chilenos tengan inversiones estratégicas no vale un comino si de seguridad nacional se trata. Es un monigote demagógico el que se quiere levantar al respecto. El día –que nadie lo desea– que se desate por una eventualidad ingrata un enfrentamiento militar entre ambas naciones, a la hora de declarado tal, dichas empresas serán estatizadas y puestas bajo control nacional.

¿Que su manejo les otorga información valiosa a los chilenos? Esto es un disparate. Basta entrar a cualquier pagina web del sector energético, minero o portuario y se sabrá con milimétrica exactitud la bendita información estratégica.

El Perú, mas bien, debe manejar con inteligencia esta situación y tornarla un arma a su favor. Después de todo, los inversionistas chilenos radicados acá van a ser los primeros lobbistas en contra de cualquier calentamiento político.

Guerra fría
Frente a Chile hay que mantener siempre –no solamente ahora– una actitud de prevención y de alerta. No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que nuestros vecinos del sur sí se están preparando para una guerra.
La compra de armas es el síntoma más evidente, pero, más que ello, es la propia lógica de su Estado la que nos conduce a dicha conclusión.

En pocos años, Chile sufrirá una grave carestía energética, falta de agua; sus mercados externos se irán cerrando si el Perú mantiene su tasa de crecimiento y su agresiva conquista de los mismos destinos comerciales.

En esa perspectiva, no pasarán 20 años y Perú será más que Chile. Seremos los líderes del Pacífico sur y, dada nuestra capacidad, inmensamente superior a la chilena, dicha diferencia se irá haciendo cada vez mayor. ¿Qué es lo único que podría evitarlo? Una guerra.

Pretextos habrá
Más allá de la voluntad de los pueblos o el propio deseo coyuntural de los gobernantes, cuando dichos desequilibrios se producen, suelen sobrevenir las guerras. Y los pretextos no estarán lejos del alcance chileno. Un problema con cualquier empresa chilena que invierta en el Perú se podrá escalar mediáticamente (ya lo vimos en el caso Lucchetti); un error diplomático, sin duda, puede producir ello, más aún, en la coyuntura que nos enfrenta en La Haya; la improbable pero factible llegada al poder de Ollanta Humala o del general Donayre sería el “motivo” perfecto para aducir una amenaza a su seguridad nacional, etcétera.

El Perú necesita lograr un poder militar disuasivo y montar una adecuada línea de defensa (se espera que el tubo de Camisea, la central del Mantaro, Sedapal y Talara, como La Pampilla, estén a buen recaudo) pero, más que ello, una estrategia geopolítica.

Mapocho revuelto
Las renuncias del canciller y del ministro de Defensa chilenos no son una casualidad. Hay que leer con atención la política chilena. La Concertación está jaqueada por la derecha y eso nos puede ayudar en el corto plazo, pero, a mediano plazo, que la derecha llegue a La Moneda debería ser motivo de inquietud dada su natural actitud guerrerista contra el Perú.

Se necesita algo más que eventuales declaraciones fuertes del presidente García frente a Chile. En el lenguaje diplomático, ello podrá bastar, pero en la “real realidad” las cosas suelen deambular por otros linderos. Lamentablemente, menos por los senderos de la razón que por los de la fuerza.

ENLACES:
A pesar del ruido - Augusto Álvarez Rodrich
Nacionalismo por conveniencia... allá y acá - Carlos Basombrío
Chile: cambio de Gabinete ad portas de sustentación de La Memoria peruana ante Corte de La Haya - Politikha
"Chile no puede negarse a aceptar la jurisdicción de la Corte de La Haya" - Juan Miguel Bákula
El más viejo de los males peruanos - Juan Paredes Castro
Límites marítimos: memoria peruana ante La Haya - El Comercio (Editorial)
La Memoria del Perú ante La Haya - Manuel Rodríguez Cuadros
Delimitación marítima: política de Estado - Politikha

3 comentarios:

gerardo cailloma dijo...

Interesante el punto de vista viniendo de un hombre de derecha, quien habla cómo es la gente de ese talante. En su explicación se originan las contradicciones partiendo del sentido de posesión y propiedad, la causal de cualquier disputa en cualquier rincón del planeta, más aún si éste es fuente ingente de rentabilidad. Mientras haya personas un poco más sensatas por ambas partes, quizá las aguas tiendan a calmarse; pero en la economía de mercado bien está explicitado lo que es la competencia y las estrategias para "luchar" en el mercado; el afan de lucro tiende al monopolio (he ahí el ejemplo de las corporaciones, entidades que se cubren con la diversificación y neutralización del mercado con diversos productos y servicios). Los monopolios son cada vez más evidentes y no entienden de fronteras u otras banalidades de los nacionalismos u otras entelequias que están en contra de ellas. Siguiendo la línea, es mejor que la derecha suba (siendo consecuentes con la línea del autor) y se proceda a los siguientes pasos de lo que es la globalización del capital monopolizado (esto ocurre ahora). Quizá Foxley en su comentario no haya dicho lo expresado contra Humala o seguidores, sino contra personalidades que puedan pensar con el Sr. Tafur; en otras palabras, seamos consecuentes con el capitalismo moderno. A fin de cuentas todo puede ser "commodity" (agua, gas) y debe ser vendido al mejor comprador, ¿verdad?

Anónimo dijo...

Me sorprende Tafur, normalmente muy lucido. Esta vez sostiene su argumento en dos premisas cuando menos dudosas: que en 20 años el Peru sera "el lider del Pacifico sur" y que lo unico que podria evitarlo seria una guerra.

La realidad es que dos democracias con intereses economicos perfectamente compatibles, dificilmente se hacen la guerra. Si los chilenos necesitan gas y agua y nosotros lo tenemos, enhorabuena, hagamos negocios. Y que nuestra posicion para obtener reivindicaciones historicas sera mejor.

En todo caso por esto es tan importante y tan serio que el gobierno no haya debatido abiertamente los términos del ACE.

Para tener relaciones mas estables con Chile tenemos que superar la logica de la lucha geopolitica por la hegemonia en el Pacifico sur (que se remonta a Diego Portales), que lamentablemente se retroalimenta con estos discursos de desconfianza estructural.

Tenemos que desarrollar en los dos lados visiones de interdependencia y mejor conocimiento mutuo. Este ultimo por cierto implica un trabajo de revision de la historia. Chamba en serio pa las cancillerias.

Julio dijo...

que candido tafur respecto a las empresas estrategicas en el supuesto de ser manejadas por manos chilenas y en el supuesto de una guerra. como si no existiera el espionaje y el sabotaje ¿sería exagerada una hipótesis que luz del sur tenga un plan a, b, c, etc para perjudicar al perú en el escenario de una guerra?