¿ DON DIABLO ?


















Tranquilos, compatriotas, que no panda el cúnico. Yehude Simon no es un diablo bolchevique, como teme algún sector
de nuestra timorata clase empresarial; tampoco es un diablo emerretista, como afirman congresistas y militares fujimoristas; tampoco es un diablo cobarde, como cree César Hildebrandt; tampoco es un diablo chavista, como insinúan algunos tercos neoliberales; tampoco es HellBoy, como alucinan los chibolos
en edad escolar. Yehude Simon solo es, lo asegura Uri Ben Schmuel desde el diario fujimorista La Razón, un Pedro Pablo Kuczynski con Barba.

Uf, es bueno saber que todo seguirá igual, aunque dudamos que Yehude Simon sepa tocar la flauta tan bien como PPK.

3 comentarios:

Tony dijo...

Presupuesto 1: Alan quiere ser presidente el 2016 y está convencido que pase lo que pase es imposible que un candidato del APRA gane el 2011.

Presupuesto 2: La jugada maestra ha sido quemar definitivamente al único rival electoral directo dentro del partido, es decir: Jorge del Castillo. Una reacción tan histérica como la que ha tenido Alan (y que nunca tuvo con otros hechos de corrupción) haría parecer que estaba esperando el momento.

Presupuesto 3: Alan sabe dónde está Rómulo León. Si no lo atrapan es porque no quieren.

El gran desprestigio de Alan comienza a producir mayor descontento social, pero no hay quien represente una sólida posición alternativa. Ollanta y Lourdes inician conversaciones. pero aún siguen bajos en aceptación.

Sospecha: Yehude es el candidato de Alan García al 2011. Veamos, Yehude dura 3 meses y luego pasa alguna cosa y se va resentido. A partir de ahí lanza su campaña presidencial “con el APRA o sin él” supuestamente. Eso lo hace ocupar un espectro ideológico “de izquierda” que dejaría de lado a Ollanta. Intención de Alan de hacer ganar a Yehude en una segunda vuelta con Ollanta; utilizando la misma técnica que usó él en el 2006.

Anónimo dijo...

Lo realmente novedoso es el tremendo jale para el prioritario plan anti corrupción: Alex Kouri. Como Simons son de origen libanes, que casualidad que Canaan también.

Javier Gil dijo...

Si pues, se necesita un flautista pero uno como de Hamelin, para diezmar la población creciente de Ratolandia...perdón, digo Perú.