Si tienes un amigo que toca tambor, cuídalo. Es más que un consejo, cuídalo, porque ahora ya nadie toca tambor. Más aún, ya nadie tiene un amigo. Cuídalo, entonces, que ese amigo guardará tu casa. Pero no lo dejes con tu mujer, recuerda que es tu mujer y no la de tu amigo. Si sigues este consejo, vivirás mucho tiempo y tendrás tu mujer y un amigo que toca tambor. (Poema de Manuel Morales)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada